Es bonito poder contar cómo nace una historia.
En este caso, «Lo que nunca debí escribir» surgió de algo tan sencillo como una conversación con uno de mis lectores. Siendo de esas charlas que empiezan con una frase provocadora, una duda o una confesión… y acaban transformándose en algo más profundo que te obliga a mirar más allá de los límites.
Él me escribió para debatirme una de mis frases favoritas, presente en varias de mis novelas:
«La infidelidad está sobrevalorada».
Os dejo a continuación un resumen de aquella charla —con algunas variaciones—. He recortado ciertas partes y editado otras para hacerlo más fluido, pero la base es la misma. Quiero que tengáis en cuenta que esta conversación que resumo aquí fue fruto de muchos días. Escribí la novela hace bastante tiempo y, por diferentes motivos, no ha visto la luz hasta ahora.
Él:
—¿La infidelidad está sobrevalorada...? Depende, Deva. Depende mucho de a quién hagas cornudo. No es lo mismo ponerle los cuernos a un vecino que apenas conoces que a un amigo.
Yo:
—Creo que la infidelidad es algo inevitable, casi instintivo. Nunca he buscado hacer daño a nadie, simplemente surge. Por ejemplo: como he explicado muchas veces, uno de mis amantes está casado con una de mis mejores amigas. Y eso no significa que no la quiera... ¿Me gusta traicionarla? No… lo cierto es que no. Pero como no se entera, tampoco sufre (joder, qué mal suena eso).
Él:
—Ya te digo, Deva.
—Suena como el culo ☺️😂.
Yo:
—No pretendo reírme de ella y mucho menos aún, robarle al marido; simplemente, entre los dos hay una atracción que no podemos evitar. Estoy enganchada; he cortado con él un millón de veces, pero vuelvo a caer.
Él:
—Eso es que te folla bien... 🤔 Si te diera mal, pasarías de ese tío.
Yo:
—Por supuesto 😜. Pero tampoco lo simplifiques solo a eso. Es mucho más complejo... Es pura química.
Él:
—De muy buena amiga tampoco es, ¿eh? ¿Para qué engañarnos, Deva? 🤷♂️
Yo:
—Lo sé y no estoy orgullosa. Pero también depende de la importancia que le des a la infidelidad; en mi caso, la entiendo como algo natural, por eso no la veo tan grave.
Él:
—Pero si fuera tan natural, se lo contaría a tu amiga, ¿no? Al fin y al cabo, no tendría demasiada importancia... 🤷♂️
Yo:
—Ojalá fuera tan simple, amor. Pero el hecho de que yo lo vea natural no significa que los demás lo sientan de la misma forma. Y en el caso de ella menos aún, ya que es muy tradicional. Si se lo dijera, ellos acabarían divorciándose... y yo perdería a una amiga. Todos sufriríamos un montón. Para eso se inventaron los amantes: para mantener el secreto 🤐.
Él:
—Imagínate que fuera al revés, que te enteras de que es ella la que se está follando a tu esposo. ¿Cómo reaccionarías? No me refiero a un intercambio ni nada de eso, sé que vosotros tenéis una relación abierta. Pero imagina que de repente te enteras de que se la está follando y no te ha dicho nada.
YO:
—No sé cuál sería mi reacción, amor... Nuestro rol de pareja es diferente; seguramente me uniría a ellos y haríamos un trío 😜. Es broma... Si él me mintiera, no me gustaría, pero perdonaría mucho antes una infidelidad que otras cosas que toleran algunas parejas. Por ejemplo: tengo otra amiga que está casada con un tío que es un puto déspota, le habla fatal... Un día tomando un café, ella me decía que jamás perdonaría una infidelidad y yo pensé: Joder... aguantas cosas peores, vives con un puto imbécil. Unos cuernos no es tan grave...
Él:
—Te entiendo... A veces no quieres sentir lo que sientes por alguien, pero está ahí dentro y nada puede cambiar lo que somos, ¿verdad?
Yo:
—Por tus palabras intuyo que le estás poniendo los cuernos a alguien que no querrías hacerlo. ¿Me equivoco? ¿Te jode engañar a tu novia?
Él:
—No tengo pareja, Deva. En mi caso es que me jode ponerle los cuernos al marido de ella 👿. Es peor que ponerle los cuernos a una amiga.
Yo:
—Puedo entenderte. Yo me he ido de compras con mi amiga después de haber estado toda la tarde encamada con su marido. A veces me he sentido sucia.
Él:
—Bueno... más que sucia, hipócrita 😆.
Yo:
—Eso también... ¿Te crees que no me duele hacerle eso algunas veces?
Él:
—Ya... pero sigues follándotelo cada vez que puedes... Que conste que no te estoy juzgando, Deva, me mola cómo eres. Además, lo mío es mucho peor que lo tuyo. Ni siquiera puedo mirarlo a la cara.
Yo:
—¿Es tu mejor amigo?
Él:
—Ya te he dicho que es peor que eso...
Yo:
—Suéltalo, si te apetece... Me tienes intrigada.
Él:
—Hace tiempo que me acuesto con la mujer de mi padre.
Yo:
—Toma ya... 😵
Así nació el esqueleto de esta novela. Porque, al final, escribir es eso: tomar lo que no debería contarse y transformarlo en algo que duele, que excita y que obliga a pensar.
💋 Deva Nandiny
También disponible en la web en formato digital PDF
- Un mensaje en un móvil.
- Una mujer que no acepta límites.
- Un hijo que descubre demasiado.
Mario creía que conocía a su familia… hasta que descubrió que ella engañaba a su padre.
Con la intensidad y el realismo que caracterizan a Deva Nandiny, Lo que nunca debí escribir desnuda la intimidad de una familia y los secretos que pueden destruirla.
Una novela erótica y psicológica sobre el poder del placer, la fragilidad de la moral y la línea difusa entre el amor y la transgresión.
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Comentarios
Deseando leerla, ya tengo lectura para el fin de semana. Muchas gracias, Deva
Seguro que es tan caliente y morbosa como todo lo que escribes. Te amo diva
Te sigo desde hace tiempo y me encanta todo lo que publicas, pero en este caso en particular creo que me va a encantar, pues es un tema que me encende mucho. Enhorabuena por tu nuevo trabajo, te deseo mucho éxito
Que buena noticia... Lo malo de tus novelas es que las leo con tanta ansiedad que me las como en un día y siempre quiero más. Estoy enganchado a ti. Te amo
En cuanto la lea te comento lo que me ha parecido como siempre. Esta tarde me pongo a ello. Besos
Hola como siempre con ganas de disfrutar leyéndote .
Ya lo tengo en mi tablet, cimuena la aventura de leerte. Un beso guapa
Que bea pinta tiene... estoy deseando salir de currar para pnerme manos a la obra, nunca mejor dicho ahahhahah
Que morobosa y zorra eres deva nandiny. Y por ellos tus novelas son tan buenas, consigues transomir tu esencia cachonda en ellas. Te admiro
Nadie narra el erótico mejor que tú, directo y descarado, pero elegante y muy técnico. Sabes describir y tansmitir emociones mejor que nadie
Comencé a leer anoche y me ha fascinado la solidez de tu propuesta narrativa. Me impresiona especialmente el dominio de los registros: alternas con naturalidad entre distintos tonos y ritmos, lo que otorga a la narración una vitalidad poco común.
Llevo muchos años escribiendo, y con una mezcla de admiración y cierta envidia confieso que aún no logro alcanzar esa fluidez en los diálogos. En tu obra, cada personaje habla con una voz propia, perfectamente definida desde su idiolecto, su ritmo y su intención comunicativa. Esa capacidad para dotar de verosimilitud y autonomía a las voces es uno de los mayores logros técnicos de la narrativa, y tú la manejas con gran maestría.
Tu prosa revela una comprensión profunda de la dinámica interna del relato —esa conjunción entre estructura, ritmo y voz— que convierte la lectura en una experiencia orgánica y envolvente. Saudos cordiales.
No quise emitir un juicio hasta haber avanzado significativamente en la lectura. De inicio, debo confesar que la premisa no me atraía del todo. Habiendo quedado tan cautivada con Braguitas Blancas, este nuevo enfoque me pareció, al principio, un paso atrás en tu propuesta.
Sin embargo, después de leer más de la mitad de la novela, puedo asegurarte que he quedado absolutamente fascinada. Tu narrativa consigue que parezca estar viviendo la historia directamente detrás de los ojos de Mario. En definitiva, Tu estilo: ese erotismo cargado de una profunda psicología impacta al lector con una fuerza tremenda.
Gracias, Deva Nandiny
Tienes un talento de la hostia para meterle esa tensión sexual tan jodidamente enfermiza a la trama. No cambies ese estilo, por favor. ¡Queremos más putas locuras así!