Segunda novela de la Serie Tabú
En un verano de calor y desinhibición, Elena descubre a sus 45 años su lado más oscuro y perverso junto a un extraño. Tony, su hijo de 19 años, lo ve todo. La espía, la devora y disfruta de su degradación hasta que mirar ya no es suficiente. Es hora de abandonar la cerradura y reclamar su lugar en la cama con mamá.
El mundo liberal está en boca de todos, pero pocos conocen su verdadera esencia. Hoy en día, la mayoría asocia el swinging con discotecas abarrotadas, luces de neón y entradas de pago. Yo, en cambio, juego conozco otra vertiente. Mi viaje no empezó en un club de intercambio, sino en la clandestinidad más absoluta, y se ha desarrollado entre los muros de chalets privados, donde las ganas de divertirse y el deseo se mezclan a puerta cerrada.
El despertar: Un secreto inconfesable
Para entender mi perspectiva, hay que volver al principio. Yo insultantemente joven cuando las puertas de este mundo se abrieron para mí, y no lo hicieron de forma convencional. Entré de la mano de un amigo de mi padre. Un hombre maduro, imponente, que me triplicaba casi la edad. Lo que empezó como una tensión prohibida se convirtió en un idilio secreto. Nos acostábamos a espaldas de todo el mundo, alimentando un morbo clandestino que me encendía la piel y que, sin saberlo, me estaba preparando para la libertad absoluta. Él fue mi mentor, mi amante secreto y el espectador de mis primeros pasos en un universo donde las fantasías no tienen freno. Siempre le estaré agradecida por todo lo que me enseñó.
A diferencia de lo que muchos experimentan mucho mas tarde, yo descubrí el placer de compartir y observar siendo muy joven, lo que me dio una madurez erótica muy particular.
Las leyes no escritas de las fiestas liberales privadas
En el ambiente de las fiestas en casas y chalets, el dinero no te compra la entrada. Aquí no hay taquillas. Todo funciona por invitación del Anfitrión, la figura mítica que organiza el evento y corre con absolutamente todos los gastos: caterings exquisitos, barra libre de primeras marcas, servicio discreto e incluso alojamiento para los invitados. Pueden ser reuniones íntimas de veinte personas o auténticos eventos que multiplican ese número.
Pero el estatus se demuestra respetando las normas del juego:
-
El veto al hombre soltero: Un hombre solo jamás cruzará la puerta. Debe ir acompañado de su esposa, su pareja o, en su defecto, de su amante (algo común si la esposa no es de ambiente liberal). Si un varón es invitado pero no tiene pareja en ese momento, se queda fuera. Ser liberal y hombre soltero es una ecuación casi imposible aquí.
-
Nosotras, las reinas: Las mujeres solas, en cambio, somos más que bienvenidas. Es un terreno donde nosotras dictamos las reglas.
-
La línea roja de la prostitución: Está terminantemente prohibido que un hombre intente colar a una escort para poder asistir. Si se descubre, la expulsión del circuito es fulminante. Es la mayor deshonra en el ambiente liberal que yo conozco.
-
El sutil arte del "No": Olvídate del baboso de discoteca a las cinco de la mañana. Aquí nadie está obligado a nada. Todo es voluntario, elegante y sutil. Una mirada fría o retirar una mano suavemente es suficiente para que un hombre entienda el mensaje y se retire con elegancia. El consentimiento no se discute. Al pesado se le expulsa.
- Prohibidos telefonos moviles y fotos. Es un ambiente muy, muy, muy discreto. Solo el anfitrión tiene derecho a tener telefono movil encima. Los invitados dejan el suyo a la entrada o en el coche. Si tienes hijos, como en mi caso, puedes darles el telefono del anfitrión, así si hay alguna urgencia en casa te buscará y se pondrá en contacto.
El límite del exceso: Etiqueta y sobriedad
En estas fiestas se respira un erotismo sofisticado, no una bacanal caótica. Los borrachos no tienen cabida; abusar del alcohol está pésimamente visto.
La vestimenta es otra declaración de intenciones. Aunque las normas se han flexibilizado de un tiempo a esta parte, la gala sigue mandando. Hace una década, los hombres vestían traje «obligatorio». Hoy ya no son tan estrictos, pero las chanclas y el bañador están desterrados. Cuando recibes la invitación, el dress code viene implícito. La imaginación es el único límite: desde noches temáticas de disfraces hasta subastas benéficas donde el dinero recaudado va a obras sociales... una forma muy peculiar de unir la filantropía con el deseo.
El cambio de guardia: Dos décadas después
Llevo más de veinte años moviéndome entre las sábanas de este ambiente y el panorama ha cambiado de forma fascinante:
La juventud toma el control: Antes, lo normal era empezar rozando los treinta y tantos. Hoy, el oasis privado se ha llenado de parejas jovencitas de veintitantos años con ganas de experimentar sin prejuicios.
Mujeres más libres: El número de mujeres que asisten solas a divertirse ha crecido exponencialmente. Ahora hay muchas chicas jóvenes, independientes, que son invitadas.
Una de las cosas que me apetece contar, y así completaré esta entrada en un futuro, es la diversidad y tipos de fiestas que puede haber el mundo liberal. Estoy segura que muchas te sorprenderán. Besitos. Deva Nandiny.
Primera novela de la serie Tabú
EDICIÓN EXCLUSIVA SIN CENSURA Esta obra NO está disponible en ninguna plataforma. Debido a su alto contenido explícito, su distribución está restringida.
SOLO A LA VENTA EN ESTA WEB POR TIEMPO LIMITADO. Aprovecha Ahora y no te quedes sin ella.
Libro eléctronico PDF
SINÓPSIS: Una madre, un padre, una hija y un yerno atrapados en un intercambio de poder y deseo donde la sangre no es un límite, sino un incentivo.
Segunda novela de la Serie Tabú
En un verano de calor y desinhibición, Elena descubre a sus 45 años su lado más oscuro y perverso junto a un extraño. Tony, su hijo de 19 años, lo ve todo. La espía, la devora y disfruta de su degradación hasta que mirar ya no es suficiente. Es hora de abandonar la cerradura y reclamar su lugar en la cama con mamá.